¿Cuándo es mejor solicitar total en lugar de absoluta desde el inicio?

¿Cuándo es mejor solicitar total en lugar de absoluta desde el inicio? Esta es una de las dudas más frecuentes que me plantean mis clientes cuando acuden a mi despacho buscando orientación sobre incapacidades permanentes. Entiendo perfectamente la confusión y frustración que genera enfrentarse al sistema de la Seguridad Social cuando nuestra salud nos impide seguir trabajando con normalidad. En este artículo, te ofreceré claridad sobre esta importante decisión estratégica que puede marcar la diferencia en el éxito de tu solicitud.

Factores determinantes para elegir entre incapacidad total o absoluta

La elección entre solicitar una incapacidad permanente total (IPT) o una incapacidad permanente absoluta (IPA) no debe tomarse a la ligera. Existen varios factores que debemos considerar cuidadosamente:

  • La gravedad y alcance de las limitaciones funcionales
  • La edad y cualificación profesional
  • La documentación médica disponible
  • Las posibilidades reales de reincorporación laboral

Como abogado especializado, he observado que muchos solicitantes tienden a «apuntar alto» pidiendo directamente una absoluta, sin valorar si sus circunstancias realmente justifican este grado. Esta estrategia, lejos de ser beneficiosa, puede resultar contraproducente.

Estrategia jurídica: ¿Cuándo conviene solicitar directamente la incapacidad total?

En mi experiencia defendiendo casos de incapacidad permanente, he comprobado que solicitar una incapacidad permanente total desde el inicio suele ser la opción más prudente cuando:

  • Las limitaciones afectan claramente a la profesión habitual pero permiten realizar otras actividades
  • La documentación médica evidencia incapacidad para el trabajo habitual pero no para todo tipo de actividad
  • El solicitante es menor de 55 años y tiene formación que le permitiría reorientarse profesionalmente

El artículo 194.4 del Real Decreto Legislativo 8/2015 define la incapacidad permanente total como aquella que «inhabilita al trabajador para la realización de todas o de las fundamentales tareas de su profesión habitual, siempre que pueda dedicarse a otra distinta». Esta definición legal nos da la clave: si puedes realizar otras profesiones, la total es tu objetivo realista.

Ventajas de solicitar incapacidad total como primera opción

Solicitar una incapacidad permanente total como estrategia inicial presenta varias ventajas significativas:

  • Mayor probabilidad de éxito al ajustarse mejor a muchos perfiles médicos
  • Posibilidad de compatibilizar la pensión con trabajos distintos a la profesión habitual
  • Opción de solicitar posteriormente una revisión de grado si la enfermedad empeora
  • Menor resistencia por parte del INSS en comparación con la absoluta

Circunstancias que justifican solicitar absoluta directamente

Ahora bien, existen situaciones donde es preferible solicitar la incapacidad absoluta desde el principio. Estas incluyen:

  • Patologías graves que impiden claramente cualquier actividad laboral
  • Combinación de varias enfermedades que, en conjunto, imposibilitan todo trabajo
  • Edad avanzada (cercana a la jubilación) combinada con limitaciones severas
  • Informes médicos concluyentes que acreditan incapacidad para toda profesión

Como establece el artículo 194.5 del Real Decreto Legislativo 8/2015, la incapacidad permanente absoluta es aquella que «inhabilita por completo al trabajador para toda profesión u oficio». La clave está en poder demostrar esta imposibilidad total.

Análisis de riesgos al solicitar directamente la absoluta

Cuando me preguntan en qué momento es aconsejable pedir absoluta en vez de total, siempre advierto sobre los riesgos potenciales:

  • Mayor probabilidad de denegación si el expediente no es contundente
  • Posible interpretación por parte del tribunal médico como una solicitud «excesiva»
  • Riesgo de quedarse sin ninguna prestación si se deniega y no se solicitó subsidiariamente la total

Por eso, incluso cuando las circunstancias apuntan a una absoluta, suelo recomendar incluir la petición de total de forma subsidiaria. Así, si el tribunal no aprecia la absoluta, al menos puede conceder la total.

Criterio Solicitar Total Solicitar Absoluta
Limitaciones Para profesión habitual Para toda actividad laboral
Compatibilidad Compatible con otros trabajos Incompatible con cualquier trabajo
Cuantía 55% base reguladora (75% >55 años) 100% base reguladora
Probabilidad de concesión Mayor Menor

Preguntas frecuentes sobre la elección entre incapacidad total y absoluta

¿Puedo solicitar una revisión de grado si me conceden la total pero creo merecer la absoluta?

Sí, el artículo 200.2 del Real Decreto Legislativo 8/2015 permite solicitar la revisión de grado cuando se produce un agravamiento. No obstante, deberás esperar el plazo establecido en la resolución (normalmente 2 años) salvo que puedas demostrar un empeoramiento excepcional.

¿Qué estrategia es mejor si tengo dudas entre solicitar total o absoluta?

En caso de duda, lo más recomendable es solicitar la absoluta como petición principal y la total como subsidiaria. De esta forma, si el tribunal no considera que tus limitaciones justifiquen una absoluta, podrá concederte la total sin necesidad de iniciar un nuevo procedimiento.

¿Influye mi edad en la decisión de solicitar total o absoluta desde el inicio?

Quizás también te interese:  ¿Qué informes médicos son obligatorios para solicitar incapacidad permanente?

Definitivamente. Para trabajadores mayores de 55 años, la incapacidad total cualificada (con incremento al 75%) puede ser una opción muy interesante, especialmente considerando las dificultades de reinserción laboral. Para trabajadores jóvenes, la estrategia debe valorarse cuidadosamente según las posibilidades reales de reorientación profesional.

Conclusión: La importancia de una estrategia personalizada

Decidir cuándo es preferible solicitar incapacidad permanente total en lugar de absoluta requiere un análisis personalizado de cada caso. No existe una fórmula universal, sino que depende de múltiples factores individuales como la gravedad de las patologías, la edad, la formación y las circunstancias laborales específicas.

Quizás también te interese:  ¿La pensión de incapacidad permanente se revaloriza anualmente con el IPC?

En mi experiencia como abogado especializado en incapacidades, he comprobado que una estrategia bien planificada desde el inicio puede marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso. Por ello, siempre recomiendo buscar asesoramiento profesional antes de iniciar el procedimiento.

Recuerda que cada caso es único y merece un análisis detallado. Si tienes dudas sobre tu situación particular, no dudes en consultar con un profesional que pueda orientarte adecuadamente en este complejo camino.

Imagen de Pablo Ródenas

Pablo Ródenas

Abogado ejerciente del ICAM con más de 15 años de experiencia. Colegiado del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid, colegiado número de colegiado 128.064. Especializado en penal, familia e inmobiliario Actual Director del bufete Ródenas Abogados y Asociados S.L.U. Licenciado en Derecho por la Universidad Instituto de Estudios Bursátiles (I.E.B.) con Máster de Acceso a la Abogacía.

Artículos relacionados

¿CÓMO PODEMOS AYUDARTE?

Completa el siguiente formulario para contactar con nosotros.